Alcancías

Amor, Caricatura, Colombia, Denuncia, Disque existencialismo, Economía, Guerra, Humor, Opinión, Política

Anuncios

Colombia estrena un nuevo Record Guiness: La fosa común más grande de Latinoamérica

Caricatura, Colombia, Denuncia, Política

Esta carnita ¡y tantos huesitos!

Hasta hace unos meses, Colombia era para los extranjeros sinónimo de drogas y café, pero en ambas cosas nos superaron Brasil y Bolivia, respectivamente. Por eso, hay que agradecer al gobierno saliente procurar que Colombia fuera recordada por la comunidad internacional gracias a un novedoso, reciente y sorpresivo record: ser la sede de la fosa común más grande de la historia de Latinoamérica.

Este fabuloso record, por muchos calificado como la “octava maravilla del mundo contemporáneo” tiene lugar en el Departamento del Meta, más exactamente en un pequeño pueblo conocido como “La Macarena”. La fosa común contiene por lo menos dos mil (2000) cuerpos, una cifra que, como diversos medios han apuntado, sólo es comparable con las más brutales masacres del nazismo ¡hasta en eso se parece Uribe a Hitler!

Debemos agradecer al ejército nacional de Colombia por perpetuar en el exterior el nombre de nuestra patria, como artífice del impresionante hallazgo. Este hecho es una prueba del coraje, la inventiva y la recursividad de los colombianos en situaciones difíciles para la economía familiar: resulta que en Colombia a los soldados les pagan un porcentaje por cada guerrillero dado de baja. Por este motivo, en un evidente acto de emprendimiento -una cualidad también representativa de los colombianos- los integrantes del ejército decidieron darle de baja a campesinos, estudiantes, líderes sociales, defensores comunitarios y gente cómún y corriente. Dos mil colombianos inocentes.

Causa curiosidad que esta fosa común fuese descubierta exactamente el mismo día en que Álvaro Uribe afirmó encontrar campamentos de las FARC en territorio venezolano.

Los medios de comunicación, los grandes caricaturistas de todo el país, los periodistas que se dicen “críticos del gobierno”, los partidos políticos de oposición… todos con su opinión participaron de aquél temporal entretenimiento, contribuyendo a hacer más denso el humo que cubría el excepcional récord que en el Meta acontecía ¿qué más puede ser ésto si no un nefasto guiño de complicidad?

Los habitantes de La Macarena han denunciado desde el 2005 la desaparición de sus familiares, pero la Fiscalía no se decidía a investigar. De hecho, el descubrimiento fue hecho por una delegación británica de derechos humanos.

Pero nuestro país es modesto cuando se trata de reconocimientos. La humildad del nuevo gobierno (bueno, “nuevo” no, el de Santos), ha procurado reducir la magnanimidad del récord mundial, enviando tractores para que saque los cadáveres de su aposento original y los transporte a otros lugares.

Regocijémonos entonces, compatriotas, por el estupendo Récord Mundial que pone de nuevo a Colombia en boca del mundo. Pues solamente en el resto del mundo se habla de este tipo de cosas. Mientras tanto, nada mejor pudo hacer Alvaro Uribe para entregar la presidencia a Juan Manuel Santos: dejarle un país unido, al nutrir el odio colectivo hacia Hugo Chávez. Una vieja y repetitiva estrategia que siempre funciona para distraer los colombianos y la comunidad internacional. Ya estamos acostumbrados a que después de una “crisis diplomática” haya un escándalo relacionado con derechos humanos.

¿Qué pasa mientras tanto? A Uribe lo nombran parte de la comisión de investigación que la ONU enviará a Israel a encubrir masacres, mientras desde Israel enviarán los autores de sus propias masacres a entrenar a las FARC (en este caso no se hace referencia a las Fuerzas Armadas “Revolucionarias”, sino a las “Reaccionarias”, es decir, las del estado). Colombia sigue hablando mal de Hugo Chávez y Juan Manuel Santos lo abraza, para poner las relaciones exteriores en orden y utilizarlas cuando vuelva a ser necesario: nadie tiene más razón que Gonzalo Arango, cuando anunció que en Colombia gobierna la “Rebañocracia”.

________________________________________

________________________________________

REFERENCIAS

Destapan la mayor fosa común del continente: Colombia, en el paroxismo del horror, clama solidaridad (Kaosenlared.net).

Certifican existencia de fosa común más grande de Latinoamérica en Colombia (Kaosenlared.net).

Los Medios ocultan la mayor fosa común de América (América Latina en Movimiento).

COLOMBIA: El cementerio que hace preguntas (IPS Noticias).

Aparece en Colombia una fosa común con 2.000 cadáveres (Público.es).

Los “estudiantes informantes” ponen en peligro la biodiversidad en Medellín

Caricatura, Colombia, Denuncia

La biodiversidad en Colombia ha sido siempre motivo de orgullo y regocijo para quienes profesan orgullo por esa abstracta y putrefacta cosa que llamamos patria. Lo ha dicho National Geographic y lo repetimos nosotros: este país es uno de los que más especies de anfibios posee en el planeta, muy especialmente de aquellos de contextura ovalada, lisa y saltarina que llamamos sapos.

Hemos visto sorprendidos que un gobierno como el nuestro de un momento a otro -y después de siete años de descuido al medio ambiente- se preocupa por impulsar la biodiversidad, lanzando en los días recientes un programa enfocado a multiplicar una nueva especie de sapos, en lugar de preocuparse por los que ya existen. Cien mil devaluados pesos colombianos es la suma que Álvaro Uribe ofrece a los estudiantes de Medellín para que se conviertan en informantes del ejército, una propuesta controvertida que les transforma en objetivos militares, haciéndolos parte de una guerra que el presidente insiste en llevar al campus universitario y los colegios de la ciudad.

Esta iniciativa del gobierno ha sido vista con recelo por los expertos, que afirman preocupados que en Colombia los sapos siempre han sido presas fáciles para depredadores mucho más experimentados. Las universidades tampoco son un buen hábitat para esta nueva clase de anfibios, pues éstas ya están plagadas de Águilas Negras, y hasta ahora no se ha conocido ecosistema en que este par de animales convivan pacíficamente.

¿Quién aceptará este ínfimo salario si no aquellos precoces renacuajos que no saben lo que están haciendo? Dice Álvaro que la intención es formar una “cultura de colaboración” en las personas, y que estos incentivos sirven para entusiasmar a los estudiantes. Pero si se pagara ciento un mil devaluados pesos colombianos (DPC$ 101.000) a todo aquél que ponga en evidencia un informante, sería suficiente para que los mismos infiltrados cambiasen de bando.

Volviendo al tema de los anfibios, se preguntará entonces el lector ¿para qué quiere el gobierno sobrepoblar el país de sapos con tantos depredadores sueltos? Y la respuesta no es algo nuevo para quienes conocemos el cariño que el gobierno uribista profesa por los estudiantes universitarios: se pretende que estos sapos sirvan como carnada, y así los peces gordos emerjan de las profundidades para asecharlos.

Esta estrategia, sin duda, recrudecerá la violencia en el grisáceo ecosistema paisa, y como lo hizo Sergio Fajardo en su alcaldía, disfrazará la violencia que enfrenta la ciudad sin presentar ninguna solución verdadera, preparando un arsenal de crímenes que estallará después, como el que está estallando en la actualidad. Ya los biólogos nos han prevenido al respecto, y las organizaciones ecologistas se muestran preocupadas por el peligro al que se está sometiendo a los desafortunados anfibios, ya que la historia en Colombia ha enseñado a lo largo de los tiempos que los sapos mueren aplastados.

Entrevista a Álvaro Uribe

Caricatura, Colombia, Denuncia

Los integrantes de La Fuerza Informativa me han concedido un espacio en su programa radial para que, mientras las obligaciones académicas me lo permitan, todos los viernes pueda difundir una corta entrevista a personalidades políticas colombianas. Para inaugurar esta sección, he elegido al mismísimo presidente Álvaro Uribe, que nos acompañó en una interesante entrevista sobre la libertad de opinión en Colombia.

El programa se presentará este viernes 29 de enero, de 6:30 a 7:00 pm, por Radio Super Medellín (710 AM) o por Internet via streaming, en esta página Web.

Y para evitar que me suceda lo mismo que a Nicolás Castro, aprovecho para aclarar que esta entrevista es un vulgar montaje de audio, que en tono jocoso y amigable  lo único que persigue es divertir a quienes -siendo o no partidarios del presidente- siempre han soñado escuchar con su propia voz algunas opiniones que muchos profesamos en lo referente al ya citado tema de la libertad de opinión.

Sin más preámbulos, aquí dejo la entrevista:

La canción utilizada para ambientar esta entrevista se llama “Slow Groovin” del álbum “Orange grooves”, autoría de Raphael Pistachio. Éste álbum está disponible para su descarga gratuita desde Jamendo.